Desde Sopuerta, la ruta adquiere un carácter marcadamente minero. Muy cerca del trazado se encuentran los espectaculares hornos de calcinación de la mina Catalina, en el Coto Minero de Sarachaga. Sus veinte metros de altura y su estructura de piedra recuerdan el proceso mediante el que el mineral se preparaba antes de su transporte.
También desde aquí puede contemplarse el túnel de Los Herreros, de casi dos kilómetros excavados a pico y pala, obra monumental destinada a comunicar Bizkaia con el valle cántabro de Otañes.